
domingo 15 de diciembre de 2002
Pablo J. Ginés - Ciudad del Vaticano.- Original de Polonia
La fundación Maranathá, con sede en Polonia, diseñó originalmente el
videojuego, que cuenta con el «Imprimatur» del obispado de Gdansk. Los
derechos para la versión en lengua española los tiene Ediciones Levántate,
de Granada, que lo está distribuyendo en librerías católicas y educativas.
En breve, lo hará también en tiendas de informática. Pensado especialmente
para niños de 7 a 14 años de edad, se ofrece como una magnífica alternativa
a otros juegos violentos que se regalan en Navidad.
Videojuego y música componen una audaz
iniciativa de nueva evangelización que ha empleado los medios más próximos
a los jóvenes de hoy. «Ego Sum» es un juego de aventura gráfica en tres
dimensiones que permite entrar en sitios, explorar lugares, hablar con
personajes y coger objetos. Juan Pablo II ha otorgado una bendición a quienes
se aventuren a jugar una partida, según informa e-cristians.net .
El protagonista es un muchacho que, después de un concierto
del grupo católico «Arca de Noé» (primer puesto de música general en
Polonia), entra en una iglesia y se ve transportado a Palestina ¬año 30¬,
donde su Ángel de la Guarda le anima a buscar a Jesús. En su camino hablará
con el Zebedeo, los pescadores de Tiberíades y la samaritana, entre otros.
El videojuego presenta una atmósfera luminosa, sin
violencia ni tenebrismo, con gráficos muy realistas, sonido ambiental, la
ayuda de la Biblia para tener pistas durante el juego y el Ángel de la Guarda
que apoya al protagonista.
La música la pone el grupo de Robert Friedrich «Arca de Noé».
Así surgió el álbum de Arka Noego llamado «A Gu Gu», en alusión al
parloteo de los bebés, con estilos musicales desde el folk al reggae y letras
que hablan de conversión, del esfuerzo por ser santo, del amor del Padre o de
la defensa de la vida. Zenit